Hace un tiempo decidí hacer una pausa en mi camino de aprendizaje. Aunque ya contaba con bases en ciberseguridad e inteligencia artificial gracias a WomenCISO y WoSEC México, sentía que necesitaba reconectar con un área que realmente definiera el futuro de la protección digital. Hoy, retomo mis estudios en ciberseguridad enfocándome en la Ciberseguridad Agéntica.
Decidí enfocarme en este campo no solo por curiosidad, sino por la urgencia que dictan los datos actuales. Según el HiddenLayer AI Threat Landscape Report 2025, el 75% de los líderes de TI reportaron haber sufrido una brecha de seguridad relacionada con la IA tan solo en el último año. Esto me hizo entender que ya no basta con proteger sistemas estáticos; el reto ahora es proteger entidades que piensan y actúan por sí mismas.
¿Por qué ahora?
Lo que más me motiva de este regreso es ver el impacto real de estas tecnologías. El reporte Cost of a Data Breach 2025 de IBM muestra que la IA no es solo una tendencia, es una necesidad financiera:
- Las organizaciones que usan IA y automatización de seguridad de forma extensiva ahorran, en promedio, 1.9 millones de dólares en costos de brechas.
- Mientras que una empresa con uso amplio de IA enfrenta costos de unos 3.62 millones de dólares, aquellas que no la utilizan ven cómo esa cifra sube hasta los 5.52 millones.
Estas estadísticas justifican mi compromiso: quiero ser parte de esa fuerza profesional que ayuda a las organizaciones a ser más resilientes y eficientes.
Lo que estoy aprendiendo y practicando
En esta fase inicial, estoy reforzando los fundamentos de los sistemas agénticos. He comprendido que proteger un agente autónomo es, en esencia, proteger la ****integridad de su razonamiento. No se trata solo de cerrar puertos, sino de asegurar que la lógica de la máquina no sea manipulada.
Actualmente, estoy practicando con:
- Análisis de flujos de trabajo en agentes inteligentes.
- Estudio de casos de “Prompt Injection” y cómo estos pueden desviar los objetivos de un agente.
- Configuración de entornos controlados para observar el comportamiento de la IA ante instrucciones malintencionadas.
Mi siguiente paso
Como estudiante, sé que no se trata de avanzar rápido sino de manera constante y con bases sólidas.
Como estoy retomando el ritmo, mi primer reto práctico será aprender a identificar ‘puntos de quiebre’ en las instrucciones de un agente realizando un ejercicio de Red Teaming básico sobre prompts: intentar que un agente de prueba ignore sus restricciones de seguridad mediante lenguaje natural. Entender cómo se puede engañar la lógica de un agente es el primer paso fundamental para aprender, después, cómo protegerlo correctamente.
Este es mi nuevo comienzo. Vuelvo con más claridad, más herramientas y la convicción de que la ciberseguridad del futuro se construye hoy, paso a paso.
¡Gracias a Nación Hacker ⚜️ por acompañarme e inspirarme en este proceso! 💗
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